miércoles, 17 de enero de 2018

CLÁSICOS IMPERECEDEROS: LA CANCIÓN DE LOS RUMANOS

Hace unos días el Álex me escribió un mensaje para darme las gracias porque decía que, literalmente, había llorado de la risa al leer el capítulo "Lesbiana de las tetas verdes" que incluye nuestro tan elogiado MARICONES MANÍA. Ayer, y no sé a santo de qué, mi compañero de curro el Dani y yo nos acordamos de la sempiterna y atemporal "Me cago en esos putos rumanos". Fue comenzar a escucharla y ambos coincidimos en que era un 'temón'. 

Luego, cuando sin querer empezamos a cantarla a duo descubrimos que después de tantos años todavía nos acordábamos de la letra. Yo me eché a reír como hacía tiempo que no me reía; también terminé llorando y con dolor de abdomen porque la canción es la polla y te partes, jajaja. Lo que no recordaba era cuándo fue la última vez que me reí así. Estuve pensando en ello y creo que fue con un vídeo del Risitas, ese en el que cuenta aquella anécdota de las paellas y el cabrón tiene una risa contagiosísima que te partes la caja sin querer. La verdad, entiendo que mi colega el Álex se sintiera tan agradecido, echarse unas risas de esas de doblarse y no parar no se puede pagar con dinero.


La peña moralista y mojigata, como es normal, lo crucificó en los foros... pero DJ Syto, o así dicen que se llamaba, nos regaló hace añísimos esta canción que algunos muy apropiadamente clasificaron como "racismo para bailar". Madre mía, qué recuerdos. 

La rescato porque, claro, ahora estoy enfrascado en el subsuelo del fascismo/racismo y como es normal esta canción viene al pelo. Os copio el enlace y la letra para dejar constancia en el blog, y por si os sirve a vosotros también para echaros unas risas. Qué grande, por cierto, que ya entonces utilizase el auto-tune que tanto se utiliza ahora para cualquier tema de trap o reggaeton. Si es que este tío era todo un visionario.



En serio, el vídeo es buenísimo, jajaja.
Hoy quiero hablaros de algo, y es de esa plaga que va en aumento, son esos putos rumanos, ohh que encima también trabajan los días de fiesta. 
Son esos putos rumanos, los que te miran en discotecas, y si encima vas y les pegas, ohh van y encima te denuncian ellos a ti. 

[ ESTRIBILLO ] 

Me cago en esos putos rumanos, hijos de putaa, rumanoos. 
Voy a cortaros las manos, hijos de putaa, 
puutaa 

Ehh esos que también van de chulos, que trabajan en restaurantes,
me cago en su raza, en sus muertos y en todo su país..
Ehh esos siempre llevan gorra, se la hago tragar entera 
le meto una ostia, así lo mando de vuelta a su país.. 

[ ESTRIBILLO ] 

Me cago en esos putos rumanos, hijos de putaa, rumanoos
Voy a cortaros las manos, hijos de putaa - puutaa 

No estoy completamente seguro, porque son especulaciones mías, pero creo que el problema con los gitanos rumanos que teníamos a finales de los noventa desapareció en cuanto llegó la crisis económica. La peña también dejó de ser tan racista y se sumó al rollo Manuchao, ya sabéis, con toda esa mierda de los porros y el perroflauteo. En mi barrio, como es lógico, hay mucha inmigración pero ni mucho menos es tan problemática como aquella ola de delincuencia y miseria que vivíamos en tiempos de cuando apareció la canción de marras. La forma de retrotraernos a aquellos tiempos es escuchando "Me cago en esos putos rumanos", con su maquineo mierdolero y su racismo despreocupado.

Hay que ver, qué atrevida es la nostalgia, jajaja. ¡Gracias DJ Syto!


-R-

miércoles, 3 de enero de 2018

TIEMPOS NUEVOS, TIEMPOS SALVAJES - UN POCO MENOS ILEGALES

Queridos amigos y lectores que seguís ávidamente el progreso de nuestro proyecto a través de este blog: No podríamos comenzar el año con mejores noticias y es que, tal como reza el título de este nuevo artículo, a partir de ahora seremos un poco menos ilegales. Lucía de Libros de Autoengaño le ha concedido a Maricones Manía un apartado en su página web, lo cual significa que ya tenéis un punto de venta online disponible para que cuando le recomendéis el libro a alguien podáis dirigirle directamente allí. Nosotros por nuestra parte procuraremos cumplir con la promesa de mandarle los 100 primeros ejemplares legales de nuestra antología bastarda y, lo dicho, ¿Qué pasará a partir de ahora? ¿Nos forraremos? ¿Nos comeremos los mocos y nos iremos definitivamente a la mierda? ¿Dejaremos colgada la colección y comenzaremos a sacar libros pastelosos? ¿Se acabará la diversión para siempre?

Para que veáis que no todo es tan aleatorio procedo a responder esas preguntas, por si pensabais que éstas pudieran ser meramente retóricas:
 
1) No, estoy convencido de que no nos vamos a forrar, pero es que eso ahora mismo no nos importa demasiado.
 
Ya podéis comprarlo online
2) No, tampoco nos vamos a comer los mocos ni nos vamos a ir a la mierda, muy al contrario, cada vez más y gracias al Maricones Manía tenemos la oportunidad de conocer nuevos lectores que están entusiasmados con nuestro trabajo y que nos animan a continuar según el proyecto que arrancamos en 2014.
 
3) No, tampoco vamos a dejar colgada la colección, más ahora que tengo previsto comenzar con el siguiente número. Juan Antonio me preguntó una vez por qué no escribía otra cosa que no fuera el Maricones del Espacio; eso me recuerda a cuando Isabel Gemio le preguntó a Santiago Segura por qué no hacía otras películas que no fueran las de Torrente. Pues mira, la respuesta es muy sencilla: Para hacer otras cosas ya están los demás, yo por mi parte pienso continuar escribiendo lo que me gusta y eso es, obviamente, Maricones del espacio.
 
4) No, la diversión va a continuar, y puedo prometeros que una vez más subimos el listón de la controversia para volver a sacar un libro todavía más reprobable que el anterior. En nuestra próxima entrega de la colección, la tercera y última parte de la denominada 'trilogía fascista' ( Putas, yonquis e inmigrantes / Sieg heil / Oi! ), Polla Pesebre se sumerge de lleno en el universo del fascismo para ser luz de Alejandría en un area prohibida del subconsciente colectivo y representarnos un mapa muy completo de la exaltación nacionalista, la anti-moral y la violencia gratuita. Todo ello aderezado como es habitual con el humor negro y nefasto tan característico de Condiloma ediciones, ya sabéis: La misma mierda de siempre, jajaja.
 
Pues eso, lo dicho. Es probable que mientras me dedico a escribir deje un poco de lado el blog y tal, pero vamos, que mientras tenga alguna novedad que contaros tened por seguro que la incluiré en las próximas entradas.
 
Os deseo un feliz año 2018 a todos, sí, incluso a vosotros los que vivís matándoos a pajas, jajaja.
 
PD: Aprovechad ahora y compradle un MARICONES MANÍA a Lucía, que los tiene de oferta + gastos de envío gratis :D :D
 
-R-