miércoles, 18 de abril de 2018

RECONCILIACIÓN TOTAL - DE TODO SE APRENDE

Sucede como con las ex novias a las que hace años que no ves. El tiempo y la introspección te enseñan a ver las cosas de otra manera. Debería repasar qué es lo que he ido escribiendo acerca del día del libro y todo eso en mis artículos anteriores, pero vamos, que seguro que no sería nada bueno al respecto. Lo que os quiero contar hoy es que, bueno, que por fin me he reconciliado con dicha festividad que siempre he creído tan vanal y lucrativa. Las cosas son lo que son y no lo que a nosotros nos gustaría que fuesen... pero ¡Eh! ¿Para qué estamos aquí si no es para intentar mejorarlas? 

El día del libro, para el que escribe, es más o menos como el día de los enamorados (tanto para el que tiene pareja como para el que está soltero): Te sirve para hacer balance y preguntarte si estás contento con la vida sentimental que estás llevando... o en el caso del escritor te sirve para preguntarte si estás consiguiendo alcanzar las metas que te habías propuesto cuando comenzaste con todo el rollo este de escribir.

La peña por lo general, y más viniendo de adolescencias aciagas, tendemos a odiar San Valentín precisamente por el mal uso que se hace de dicha festividad, donde para algunos todo se reduce a hacerse un vulgar regalo... pero lo que de verdad detestamos es que nos asalten esas preguntas sobre si estamos bien como estamos, si merece la pena seguir con alguien que ya no te gusta o si se te está pasando el arroz. Ya sabéis, existencialismo, esa cosa de la que la gente reniega porque nos obliga a pensar.

Ahora estoy leyendo los libros de Julián. 
La semana que viene se celebrará el día del libro en todo el mundo y bueno, ya sabéis, a la gente corriente le importa un peo, salvo a los que tengan que aflojar la pasta en comprar una rosa o los que tengan que romperse los cuernos para encontrar un libro que regalar por pura obligación social. Seamos realistas: La amplia mayoría de la gente no lee, al igual que a la amplia mayoría de la gente la festividad de San Valentín se la suda. Lo que existe, como os decía, es la obligación social de hacer un regalo... y ahí está nuestro nicho de mercado como escritores. El problema, por fin resuelto, es que la peña no entiende que lo que se venden no son los libros, sino las ideas. Tú puedes escribir el mejor libro del mundo y es probable que no lo compre ni el tato... pero si de repente existe una necesidad social, como por ejemplo "¿Cómo adelgazar sin dejar de comer?", tú sacas un libro como el que sacó el subnormal aquel de la dieta Dukan y te estás hinchando a vender libros como agua churros. Ahí está la clave: No se vende el libro, se vende la idea en forma de libro. En efecto, por ahí vamos bien.

En segundo lugar, y al igual que sucede el catorce de febrero, tendemos a echar la culpa de nuestra situación al sexo opuesto... o en el caso del escritor se lo echamos a las editoriales. Qué incomprendidos somos. La marginalidad editorial puede parecer muy romántica, pero lo cierto es que resulta terriblemente desoladora. El año pasado tendía a pensar que los escritores son unos lloricas por ir lamiéndoles el culo inútilmente a las editoriales, suplicándoles un poco de atención para que les hicieran el gran favor de publicarles un libro cualquiera. Así mismo, también odiaba a las editoriales por desprestigiar, banalizar y explotar el arte de escribir para convertirlo en un sector empresarial donde tan solo prima el carácter lucrativo.

Los M.C.D nos llamarían 'putos cerdos'.
Ya se puede comprar Mariconesmania
en el Corte inglés, jajajaja.
Eso era el año pasado. Hoy por hoy lo veo todo de otra forma. ¿Qué más dará si escritores mediocres, con un ego desbordado, intentan ganarse la vida? ¿Qué más dará si existen editoriales que sólo tratan de vivir estando a la última y publicándole libros a Elrubius o cosas así? Con la experiencia recogida de la entrevista a Brett Gurewitz de Epitaph y ateniendome a una frase de Jello Biafra, ese gran inspirador, concluyo: No odies a las editoriales, conviértete en tu propia editorial. Gracias al ejemplo de Libros de Autoengaño he sido capaz de ponerme en el otro lado; es muy arriesgado para la economía de cualquier persona montar una editorial. Ya no digo para la economía, también hay que aguantar muchas gilipolleces de la peña y tal. 

Es por ello por lo que finalmente he podido comprender que nadie (escritor o lo que sea) merece que le hagan una crítica devastadora. Este año he leído muchos libros muy malos, en cualquiera de los sentidos, pero te tienes que quedar con que siempre hay algo bueno que se le puede sacar incluso a la novela más nefasta. Con las editoriales igual, si Blackie books no publican más que libros para hipsters recalcitrantes, pues qué se le va a hacer... está claro que la oferta que tienen no es de tu agrado, así que lo que te queda es o comprarte el Marca o montarte tú mismo la editorial como a ti te gustaría. 

Total, que esto es lo que he aprendido: No critiques (abiertamente) el trabajo de los demás si no te gusta. Siempre te puede servir para aprender qué es lo que te parece bueno y qué es lo que no. Y si tienes huevos, pues te pones tú y lo mejoras. Lo dicho, que de todo se aprende.

Espero que mi parienta se acuerde de comprarme un libro, jajaja. Le dije hace cosa de un mes que si eso que me regalase el "Commando" de Johnny Ramone.

-R-

lunes, 16 de abril de 2018

NO HAY DESCANSO PARA EL MALO - ELEGIDOS PARA EL TRIUNFO

Ahora sí: Desde el pasado viernes día 13 de abril de 2018, fecha que podemos marcar en nuestros calendarios para rememorarla en los años venideros, CONDILOMA  EDICIONES tiene un libro completamente legal a la venta, con el respaldo de una verdadera editorial como es LIBROS DE AUTOENGAÑO, y el alcance de una distribuidora con cara y ojos como es ALFAOMEGA. Me quedo corto en los agradecimientos que pueda dedicarle a Lucía de Autoengaño, teniendo además en cuenta que fue la casualidad quien nos llevó hasta ella. Por cierto, la primera librería en hacerse eco de Maricones Manía ha sido una librería digital llamada ARCO IRIS HERBOLARIO, jajajaja. El nombre nos viene que ni pintado.

Como ya os avanzaba en el artículo anterior, el nuevo libro de la colección MARICONES DEL ESPACIO amenaza con brotar en mi procesador de texto. Cada noche cuando me meto en la cama se me ocurre una chorrada de esas que me hacen gracia y pienso: "Lo apunto rápido que se me olvida". Digamos que tengo todo el terreno abonado para comenzar con nuestro próximo libro y bueno, después de descargarme de encima LA MIERDAMORFÖSIS y todo el tinglado del MARICONES MANÍA, ahora ya tengo libertad para empezar con lo  siguiente.
Ya lo tenemos aquí, disponible al siempre despreciable precio de 12 pavos.

Nosotros también tenemos camisetas.
La semana pasada leí una entrevista muy interesante e inspiradora que le hicieron a Brett Gurewitz, quien fundó la prolífica discográfica EPITAPH, y lo cierto es que en dicha entrevista revela varias de las claves que le valieron para convertir Epitaph en la discográfica independiente más rentable de los '90. Os puedo resumir, a grandes trazos, que la clave es, ante todo, dedicarle tiempo a lo que te gusta en plan constructivo. Ni que sea como hobby en un comienzo. Ir haciendo; ser legal; estar siempre del lado de la peña que te sigue o que te echa una mano; apostar sólo por lo que a ti te parezca verdaderamente bueno; procurar hacer siempre un trabajo impecable y mantenerse en la brecha hasta que llegue el día de suerte. Él mismo comenta que la suerte no la puedes generar, pero puedes ir preparando el terreno para cuando esta suceda. En su caso, y con un buen puñado de discos publicados de otras bandas, la suerte le llegó cuando apareció en su sello SMASH de OFFSPRING. A partir de ahí se infló a vender discos y camisetas como un cabrón, tanto de los Offspring como de los otros grupos que se encontraban entonces en su discográfica. El colega se infló de millones y siguió haciendo lo que más le gustaba, ayudando incluso a otros grupos de diferentes estilos a firmar con su marca.

Lo primero que aprendo de mr. Brett es que hay que ser legal. Lo segundo es que estamos en el mismo rollo, pues cuando él sacó Epitaph las dicográficas no daban cabida a grupos como Bad religion, NOFX u Offspring por la sencilla razón de que entonces no había lugar en el negocio de la música para ellos. En cuanto llegó su momento, ellos estaban ahí y se llenaron los bolsillos de billetes a puñaos. Que sí, que el dinero es lo que persigue todo el mundo cuando no lo tenemos, pero lo más importante al fin y al cabo es que Gurewitz se hizo rico haciendo lo que le gustaba, es decir, conociendo grupos que le molaban y grabando discos que de no ser por él no se hubieran grabado. La verdad, esa era la idea que se había ido gestando en torno a lo que me gustaría que fuese Condiloma ediciones; un espacio, o mejor dicho una editorial, que publicase un estilo de libros a los que nadie más estuviera dando una oportunidad. Me gustaría que, a parte de ser el refugio de nuestras publicaciones, fuese también hogar para los escritores que alentados por nuestro trabajo quisieran hacer ellos mismos sus propios libros de literatura excremencial. 

Bueno, lo dicho, todo eso irá llegando y yo que soy muy ansias ya estoy cargándome de faena con lo que se me va ocurriendo. Veremos qué tal nos va, ya os iré informando.

Ah, pero eso sí, estamos muy contentos de haber conseguido poner por fin nuestro primer libro en el mercado :D ¡Viva el Maricones!

-R-

sábado, 7 de abril de 2018

NO HAY FUTURO EN EL FANZÍN - ACRIBILLE A DOS BANDAS

A principios de semana tenía la certeza de que emprendíamos dos caminos diferentes: Por una parte, la trayectoria del Maricones manía, nuestra publicación más oficial, que llega a las tiendas de la mano de Libros de autoengaño paralelamente con otras publicaciones de dicha editorial que tienen mayor proyección que la nuestra. De otro lado, la incursión de La Mierdamorfösis, nuestra publicación más libre de todas, que debía servir para propagarse de forma gratuita por las redes fanzineras de internet y tal.
 
¿Qué saco en claro en menos de una semana? Para empezar, que eso de la red fanzinera no existe. Es un espejismo. Que por mucho que traten de vendernos que el fanzine no ha muerto y que existe una comunidad emergente que abraza dicha forma de expresión cultural, lo único que he podido encontrar son webs clausuradas, iniciativas dejadas de la mano de dios o publicaciones independientes que ansían tener la posibilidad que tenemos nosotros de publicarse a través de una editorial de verdad y contar con el respaldo de una verdadera empresa distribuidora. De nuevo la pugna entre lo real y lo ideal; entre la realidad y el idealismo.
 
Vamos, que lo he visto claro, como cuando los Bad Religion sacaron aquel disco tan raro que se llamaba 'Into the unknown' y del que a día de hoy no quieren ni acordarse:  Debemos seguir apostando por la vía oficial; debemos seguir apostando por la fórmula original del Maricones del espacio y, si la cosa funciona con nuestra primera incursión en las librerías, deberíamos cumplir con nuestra promesa de facilitar el resto de la colección a Libros de autoengaño si Lucía considera que podría ser buena idea ir sacándolos todos. De hecho pienso alternar el trabajo de escribir nuestro próximo libro con la edición de nuestros seis trabajos anteriores, ya sabéis, para adecuarlos al incremento de precio y tenerlos listos en caso de que el plan continúe según lo previsto.
 
El otro día repasaba algunos artículos del primer blog que escribí, donde recogía las ideas que debían servirme para llegar hasta donde hemos llegado. Bien pues, el caso es que entonces no vi mucho más allá de donde hemos conseguido llegar, con lo cual a partir de ahora todo está por descubrir y muchas de mis entradas serán meras conjeturas, planteamientos erróneos o acertados, según vaya saliendo el tema ensayo-error.
 
Tengo que empezar a escribir menos paridas en el blog y dedicar más tiempo a escribir libros chorras. Ah, y hablando de libros chorras, qué risas con Diccionario jeroglífico de Juan Abarca. Es chorrísima pero me parto. Si podéis os lo compráis, que acepta pedidos por correo y encima te los manda él mismo. Un tío cojonudo.
 
-R-

domingo, 1 de abril de 2018

AUTOCRÍTICA DE 'LA MIERDAMORFÖSIS' - EL LIBRO QUE NO FUE

Pues sí, es domingo por la noche, mañana tengo fiesta y en vez de estar por ahí bebiendo, follando o cenando en un macauto estoy aquí en mi keo escribiendo la autocrítica de rigor sobre nuestra última publicación, un libro tan corto que de haber sido un disco podría considerarse un EP, pero vamos, que esa era la idea que llevaba cuando lo escribí. Justo después de corregirlo se lo mandé al Álex y apenas debió llevarle un par de horas leerlo. La opinión que me dio al respecto es que  engancha, y bueno, eso mismo estaba pensando yo cuando trataba de explicar qué es lo mejor de LA MIERDAMORFÖSIS. Siguiendo con este patrón, y para ser breve, procedo a resumir mis impresiones tras leerlo.

Ah, eso sí, mi valoración es la siguiente: Está muy bien.

En efecto, para mi gusto nuestro último trabajo está muy bien. Y no porque me parezca un libro imprescindible ni nada de eso sino porque, a diferencia del resto de libros de nuestra colección, esta vez puedo decir que he aprendido mucho escribiéndolo. He aprendido, sobre todo, qué es lo que me gusta y qué es lo que no me gusta encontrar cuando leo un libro. Podría decirse de La Mierdamorfösis que es como un 'libro piloto'. Es probable que todo lo que aprendí escribiendo esta novela lo aplique a las que vengan después. Me explico:

La Mierdamorfösis tiene un estilo narrativo muy depurado. Hago uso del mismo lenguaje que empleo en Maricones del espacio porque me he dado cuenta que no soporto la pedantería ni el uso de palabras que están fuera de mi vocabulario habitual. Usar palabras que no utilizas habitualmente confunde al lector y además distorsiona la lectura. No tiene ningún sentido utilizar un lenguaje que no es el tuyo.

Por otra parte procuré no andarme demasiado por las ramas y controlar bien los tiempos, porque en todo libro los hay, lo cual consigue que la lectura sea fluida y tengas ganas de terminarlo rápido ya que va hilvanando los acontecimientos a un ritmo que está muy bien conseguido. Sí, supongo que eso es lo mejor que se puede decir sobre La Mierdamorfösis, aunque quien esperase leer una nueva entrega del Maricones se habrá llevado una decepción. Desde el principio he tratado de dejar claro que se trataba de una obra paralela y no de un nuevo número de la colección.

Continuando con los aciertos del libro, creo que lo bueno que tiene también es que invita a pensar. Que dice mucho en muy poco texto. Vengo de chuparme 600 páginas completamente anodinas del Skagboys de los cojones y debo decir que a día de hoy no hay nada que me de más asco que estar leyendo por leer, sin que me estén contando nada nuevo. La verdad, es como estar aguantando la chapa de alguien que te cuenta su puñetera vida mientras que a ti te suda el nabo. El sr. Irvine Welsh podría haber escrito un libro de 50 páginas y me habría hecho un favor. No soporto los libros donde ves que todo es paja en plan: "Llevo más de 70 páginas y no sé qué coño estoy leyendo". Ah, y hablando de Coños, una cosa que también he aprendido sobre el libro de Diana Aller: Aparte de que no soporto leer cosas carentes de contenido, tampoco soporto los libros donde NO sucede nada.

Así pues, y para seguir siendo escueto, ahora os hablaré de lo que no me gusta de La Mierdamorfösis: Después de releerlo pude comprobar que no es un libro tan trágico como pensaba que sería, pero claro, en comparación con el Maricones este libro es una esquela. He llegado nuevamente a la conclusión de que no hay libros como el Maricones, quiero decir, con ese tipo de humor negro, desenfadados, cargados de mala hostia y de momentos delirantes. La Mierdamorfösis se parece demasiado a los libros que escribe todo el mundo, y eso es un grave error. El gran acierto que tuvo Cervantes fue desmarcarse de toda la mierda que se escribía en su época; mientras que el resto de escritores trataba de narrar la vida del más valeroso de los guerreros con la prosa más refinada, Cervantes se pasó por el forro todas las normas establecidas y creó su propio estilo.


Como siempre hago una comparativa entre un disco y el libro en cuestión, tengo claro que esta vez me decanto por comparar La Mierdamorfösis con el RAPED ASS. Sí, al igual que el EP de los Anti cimex, nuestro libro es muy corto, condensa perfectamente lo que quiere decir en un espacio de tiempo muy escueto, es intenso, de gran calidad, diferente y sobre todo muy crudo. La cita de Kafka que abre el libro ya lo dice bien claro: Deberíamos leer sólo los libros que nos golpeen como una desgracia dolorosa. Así pues, La Mierdamorfösis es mi tributo a los discos D-Beat. De hecho, si estuviera orquestado, podría considerarse crust.

Ya por último, tan sólo me queda decir que con este nuevo artículo da por concluida la vida útil de La Mierdamorfösis. Durante esta semana he estado mandando el libro en PDF y el archivo con la edición para imprimir a todas las páginas web que publican fanzines de forma gratuita. Puede que haya alguna que acepte publicarlo, aunque lo más probable es que la mayor parte de los correos que he mandado estos días no hayan servido para nada.
Otra cosa que he aprendido es que existen muchas webs que promueven los fanzines, pero la mayoría son páginas que han muerto ya, que han sido abandonadas o que están cargadas de basura. No hay futuro ahí, con lo cual volveremos a la fórmula que hemos estado utilizando hasta ahora.

Espero que las conclusiones a las que he llegado con este nuevo proyecto os sirvan a vosotros también. Decía Manolo García que 'Nunca el tiempo es perdido'... Me gustaría hablar con él para contarle qué es lo que estoy haciendo en semana santa, jaja. Puede que cambiase de opinión.

Lo dicho, más suerte la próxima vez, y gracias a LA MIERDAMORFÖSIS, que me ha dado tanto.

-R-